viernes, 30 de octubre de 2009

Saperé Audé

Por Emanuel Donati

Cuando tu melodía tome forma de silencio…
Cuando tus letras se pierdan en el desierto del lenguaje ajeno.
Cuando te sientas rehén de tus miedos…Atrévete a saber.

Cuando el paraíso que sueñas este cada vez mas gris…
Cuando tu grito mudo no consiga ayuda.
Y las fantasías se desmoronen en la luna… Atrévete a saber.

Aquel día que sientas grilletes en tu alma…
Ese día que el fastidio rose el estupor.
Aquel día… Atrévete a saber.

En cuanto notes la incomodidad de tus zapatos…
En cuanto el camino se cierre a tus ojos.
Y el dolor se plasme en tu rostro… Atrévete a saber.

Cuando te gane la ignorancia y la comodidad…
Cuando tu semblante sea la seriedad.
Cuando tu taquicardia culpe a la comunidad… Atrévete a saber.

A veces querer saber nos pone en peligros que valen la pena aventurarse…

viernes, 23 de octubre de 2009

Psicología barata y zapatos de moda

Por Emanuel Donati


No hago más que una lectura. No pretendo dar un golpe de efecto ni plantear la solución a los malestares que hacen a esta humanidad.
Particulares situaciones de lo cotidiano me hacen sentir desesperanzado. Este es mi grito, mi alerta, mi voz…
Alguien nos prometió el progreso indefinido, la equidad, el bienestar social y toda una lista de ideales que podemos encontrar guardados en el placard de algún iluminista obtuso.
Pero el Ser humano es ser errante, ofuscado y plagado de seducciones que nada tiene que envidiarle a los espejos de colores de algún antiguo colonizador.
Con la mueca dibujada por un médico artesano de la apariencia, salimos a buscar una cantidad de promesas que nos ayuden a olvidar nuestros dolores de alma. Alma que teme curiosearse, pues siempre podemos tener al alcance de la mano el más variado confitero que nos mantiene funcionales.
En el peor de los casos, cuando la pata falsa de la silla nos advierte que las ofrendas divinas no alcanzan, acudimos agitadamente a algún sabedor sobre los espíritus humanos…esos que llaman Psicólogos.
Le pedimos que nos solucionen todas nuestras obscenidades, que haga algunas cuentitas y que no deje aptos para ingresar nuevamente a la pista, de paso aseveramos que no tenemos problemas… y renegamos por el gasto que implica dicho spa.
Hace poco investigué la teoría de que los Psicólogos eran parte de un clan divino, de que eran seres superdotados, que eran una raza superior o que poseían sangre de la buena...resulta que no.
Una divinidad no acude al silencio cuando pedimos un consejo, un ser de otro mundo nunca entendería mi padecer, la raza superior hubiese sido exterminada por algún perverso y la transfusión sanguínea no dio resultado.
Es difícil estar siempre donde nos piden, y las molestias en el calzado comienzan a sentirse.
Esos son los momentos en que pretendo vivir fuera del hormigón, esperando de la naturaleza que agite mi corazón y pacifique mis ojos.
Esos son los momentos en que la renuncia se hace inminente…pero no concreta.
Son los momentos en que la Psicología barata y los zapatos de moda me hacen vacilar; pero como la burguesía ya realizó su revolución sólo bajo la cabeza, prendo la televisión y en penumbras abrazo el sillón.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Esa maldita cosquilla

Por Emanuel Donati
Ella me levanta y me dice que avance.
No hay nada peor que la calma; pues nos hace saber que las placas de nuestra tierra están por moverse.
Ella se siente; es lava que corre por nuestro cuerpo. Provoca erupciones.

Ella me empuja al riesgo.
Hace que le denigre, tanto como la celebre. Gritos, lágrimas y raras sensaciones.
Ella es motor de mis odios, mis amores.

Ella me acerca a lugares que sólo eran fantasía.
Hace carne los sueños y me enfrenta a los deseos.
Ella sacude la quimera y provoca reacción.

Ella nace del sosiego… del reposo.
Provoca crisis en él y nos obliga a usar la fuerza.
Ella hace caos en la siesta del alma…
Ella es fruto de la distancia.

Anhelo caerme en tu devoradora vibración…
Anhelo tener el ímpetu para buscarte…

De ella se trata… de las cosquillas…que producen los anhelos.

martes, 13 de octubre de 2009

Videoteca

CUESTIÓN DE PRINCIPIOS
DIRECTOR: Rodrigo Grande




ANNIE HALL
DIRECTOR: Woody Allen




EL NIÑO CON EL PIJAMA A RAYAS
DIRECTOR: Mark Herman


sábado, 10 de octubre de 2009

La Queja

Por Emanuel Donati

No entiendo la gente que grita por placer.
No entiendo el alma que se queja por vicio.
No concibo el mundo como vos…
Seré siempre tu hijo pero nunca tu destino.

No comprendo al hombre que se entromete en historias ajenas.
No comprendo al Dios que no ayuda con su palabra.
No comprendo la naturaleza, que siempre pone la otra mejilla.

No pienso quedarme de brazos cruzados.
No pienso usar el mismo aullido que vos.
No pienso ser ni uno más…ni uno menos.
Intentaré usa la hendija de mi puerta para conocer otro mundo.

Juzgo casi siempre con las manos sucias.
Juzgo a quien no respeta el espíritu del hombre.
Juzgo porque quiero una respuesta…
Pero nunca repudio tu réplica.

Fotografia - Lautaro Actis






















viernes, 9 de octubre de 2009

Razones para mi construcción

Por Emanuel Donati
Asocio netamente dos palabras: “escribir e inscribir”, que si bien contienen sumas diferencias, las identifico como pseudos sinónimos. El acto de escritura lo concibo como una instancia de ordenamiento; buscamos con anteojeras empañadas en una sopa de letras que no nos pertenece, pero que no dudamos en monopolizar.
Podemos hacer con este acto de apropiación de signos un nacimiento, donde la letra nos muestra que siempre hay algo nuevo por hacer; un asesinato…en el que el derrame de tinta tenga la tenacidad de un cuchillo que se clava en lo más hondo del vientre de una madre por parir.
Escribir es inscribirse en un mundo que no podemos evitar que haya sido construido por otros…pero que sin embargo podemos tomar el timón de una birome para dirigirnos hacia alguien o algo. Hacer letras es la constante búsqueda de construir un puente que nos comunique. Pasarela que insiste en quedar trunca, pues la palabra no deja de llevarnos al desentendimiento.
Es curioso pensar que la herramienta que nos une, nos separa; el puente intenta de diversos modos darnos seguridad con sus pasamanos, pero al fin del recorrido el sentido suele quedar atrapado por el malentendido de quien lo lee.
Ahondo un poco más en este fenómeno casi sobre natural, y pienso que si necesitamos de un puente para que nos una, es porque un abismo nos separa.
Un agujero negro que hace alarde de la ley de la gravedad para llevarnos con él, pero que días tras día buscamos agregarle una madera a la pasarela, para que la oscura boca no nos consuma.
Escribir es darnos cuerpo en un mundo que sólo nos muestra un paisaje de hermosas nubes y luminosidad solar. Es la profesión del arquitecto en la que regularmente tenemos que medir nuestras palabras para que calcen en los discursos de “la gente común”.
Tomo esta vía para agradecer a la posibilidad que me da el fonema por construir un puente con un semejante…pese a que no nos comunique del todo.
Tomo este sendero para agradecer a la piel que cuando se eriza por una lectura me hace saber de lo bello.
Pero sobre todo, tomo este camino para agradece a las pupilas ajenas, que con su placer dan cuerpo a mis letras y razones a mis inscripciones.

miércoles, 7 de octubre de 2009

La Onírica Sensación


Por Emanuel Donati


Estoy convencido de que ese contenido me fue impuesto. Que políticamente es el resultado de una negociación, que sin querer veo desde fuera.
Siento un paréntesis en la vigilia, una pausa que me desacomoda, me aterra y abisma.
Sin embargo aprieto los dientes para que la onírica sensación no se vaya.
Son esos momentos en los que las imágenes me trascienden, me rodean, me muestran una historia inconexa. Pero insisto en tal irracionalidad. No la desoigo.
La paradoja es que siento mis pupilas más francas que nunca, punzando por no perderse nada, a la espera como un perro de presa.
La onírica sensación provoca estragos estomacales, jaquecas, desordenes virtuales y todo tipo de molestias.
La desesperación comienza lentamente cuando siento que la película toca fondo. Una fuerza me devuelve al gastado colchón, pero yo insisto en descubrir el por qué de la onírica sensación.
Afectado por la impotencia de sentirme inerme abro puntos suspensivos en mi somnolienta construcción, pero no puedo evitar su tinte plomizo, nublado y borroso.
Inevitablemente siempre despierto, me consterno y me quejo por ser un frustrado detective de sueños. Sin embargo consigo reafirmar siempre la misma teoría:
Hay una fuerza que me trasciende y que obliga a mi onírica sensación…
Somebody put somethings in my dreams…

Restos Diurnos - Lima sin Perú

lunes, 5 de octubre de 2009

Todo Cambia - Mercedes Sosa (Un saludo)

Cambia lo superficial
Cambia también lo profundo
Cambia el modo de pensarCambia todo en este mundo
Cambia el clima con los años
Cambia el pastor su rebaño Y así como todo cambia Que yo cambie no es extraño
Cambia el mas fino brillante De mano en mano su brillo
Cambia el nido el pajarillo
Cambia el sentir un amante
Cambia el rumbo el caminante
Aúnque esto le cause daño Y así como todo cambia Que yo cambie no es extraño
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia el sol en su carrera Cuando la noche subsiste Cambia la planta y se viste De verde en la primavera
Cambia el pelaje la fiera
Cambia el cabello el anciano Y así como todo cambia Que yo cambie no es extraño Pero no cambia mi amor Por mas lejo que me encuentre Ni el recuerdo ni el dolor De mi pueblo y de mi genteL o que cambió ayer Tendrá que cambiar mañana Así como cambio yo En esta tierra lejana Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Pero no cambia mi amor...

sábado, 26 de septiembre de 2009

Frases

Por Emanuel Donati
El Ser que grita por su silencio calla por su verdad.

El único animal que se viste es el traicionado por los signos.

Para hacer arte hay que sacudirse las manchas del capital.

Vivimos una película, sólo que por momentos no sabemos quien la dirige.

Nos maquillan para que no caiga la sonrisa.

La calma no existe como estado, es el ojo del huracán.

La neurosis del hombre es vivir creyendo.

La ficción es vivir del amor, el odio no se disimula.

Recomendados de Septiembre


Obra que resalta los valores de la humanidad y la naturaleza terrestre, haciendo un eterno contrapunto con la intoxicación que produce la masividad de mercado capitalista.
Por Emanuel Donati

Breves ensayos y poemas que ponen sobre la mesa la pregunta, ¿Porqué un hombre debe querer a una mujer?
Por Emanuel Donati

martes, 15 de septiembre de 2009

La caja de P

Por Emanuel Donati
Un domingo me puso a hacer letra, un domingo que algún sumerio significó como el día del hedonismo. No aposté mis gafas oscuras, porque el sol es parte de los placeres de vivir la Real naturaleza.
Próximo a la hora del te inglés llegó, con su aspecto fresco y tentador, la serenidad hacía eco del domingo. Abrió su caja, tenía puerta vaivén, era provocadora y díscola… pero decididamente lo puso sobre la mesa.
Cada uno tomó lo que pudo. El hedonismo provoca un goce tan hermoso que duele. Estoy tratando de mostrar un estilo, una silueta de vida, donde la angustia y la delicia amordazan el mismo cuerpo.
La caja de Pandora no es dañina, sólo te tienta a consumirte en vos mismo. Ella viaja ofreciendo, no espera ser suplicada por insinuantes famélicos.
Lo Verosímil llega mas tarde, en lo carnal de un beso, tan lejos del doliente amor que se siente la paz.
Cada cual encontrará la suya, donde pueda, pero ella es necesaria a los fines de disfrutar de la vida. ¿Quién puede hablarme de lo hermoso de un paisaje si no sufrió la ceguera de un niño?

lunes, 7 de septiembre de 2009

Videoteca

EL SECRETO DE SUS OJOS
Director: José Campanella



¿QUÉ PASO AYER?
Director: Todd Phillips



VOLVER
Director: Pedro Almodóvar

jueves, 27 de agosto de 2009

¿Qué cantamos?

Por Gonzalo Garay
No es seguro que los pájaros canten. Quizá escuchamos sus sonidos con nuestro oído de humano cantor.
No sabemos cuando el Hombre empezó a cantar, pero es posible que haya ocurrido al mismo tiempo que empezó a hablar.
La materia que vincula estas dos acciones es La Voz.
Decimos "la voz de tal o cual persona": la consideramos, entonces, una parte de ella, del cuerpo de ella. Una parte del cuerpo que se desprende, se separa y se pierde y, sin embargo, es en ese único momento que podemos decir que es su voz.
La voz es el vehículo de la palabra, pero para lo que ella -la palabra- nos hace saber, la voz no es necesaria. Cualquier código, gestual o escrito, sería suficiente.
La voz tiene la propiedad de entonar, de crear tensión en la palabra, tensión que a su vez no puede ser explicada por la palabra misma.
La tensión, la entonación se independiza de la palabra y cobra vida, una vida que carece de significación propia, que le debe ser dada por quien la escucha y no se ajusta al código de los signos. Por el contrario. Lo rompe.
Crea con frecuencia malos entendidos porque el tono desmiente lo que la palabra parece afirmar. Induce el enojo, el amor o la tristeza, la seducción, o la fascinación más indecorosa. La voz será entonces dulce, imperativa falsa o tonante.
En la entonación del canto resuena nuestro propio tono. De esta conjunción nace el temperamento, que quiere decir "combinación adecuada"; solo que la adecuación siempre falla. No exista la clave de lo bien temperado. Hay solo arreglos; de eso se ocupa el arte, en general, y por supuesto el canto.Los seres humanos cantamos para arreglar un desarreglo congénito, irreparable, que sin embargo nos hace humanos; desarreglo que resulta de la inadecuación entre el oscuro y abismal deseo materno y nuestro cuerpo apresado en un erotismo extenuante, inflado hasta el borde del estallido por querer ser aquello que a la madre le falta. Por ser nada.
Así, es prohibido nuestro goce, es decir lo insoportable de un erotismo enloquecedor, gracias a un padre. La convergencia del Deseo y la Ley sobre el objeto de satisfacción, hará que la Ley indique como deseable al mismo objeto que prohíbe. Pero la ley no puede prohibirlo del todo, y el resto insepulto de la pulsión, que no desaparece, es utilizado en la creación de la obra. No hay sublimación pura.
El combate entre el deseo y la Ley es causa de nuestros síntomas. Del amor al padre y la necesidad de su asesinato. Un poco de insatisfacción, un poco de satisfacción.
¿Pero es siempre así?. No. Muchas veces nos encontramos mirando un prado verde y florido; palpando la caricia de la seda, canturreando.
Otras, una compulsión nos impone una melodía una y otra vez de manera estúpida.
El niño que balbucea no lo hará bellamente pero sí de manera que suscita simpatía. Es un pequeño artista. Todos lo somos casi siempre y en esa creación que es el acto de cantar, por ejemplo, aunque no hayamos inventado lo que cantamos sí inventamos el camino, a pesar nuestro, por el que encontramos con placer aquel horror de la contienda infinita entre la desaparición en el llamado materno y el auxilio prestado a tiempo por un Padre.
El que canta representa con su canto lo irrepresentable de aquella Nada incestuosa y lo imposible de perderse en ella por culpa y gracias a un Padre.
Nadie canta si no tiene inscripta la instancia de la letra en el Inconsciente. Si no, lo haría como los pájaros o los loros por puro mimetismo.
De esta manera la escritura es anterior al canto como lo es anterior al habla.
El sonido del habla es primeramente reprimido haciéndose letra inconsciente. Su retorno elude el sentido de las palabras, es decir la huella del Padre.
Emerge como imagen musical que nos muestra al oído lo que fue la demanda de la madre: de que nuestro cuerpo respondiese por lo que le falta.
En la insólita aria para soprano de la Gran Misa en Do menor de Mozart: "Et incarnatus est de Spiritu Sancto ex María Virgine, et homo factus est." "Y fue encarnado por el Espíritu Santo de la Virgen María y fue hecho hombre", la palabra "factus", "hecho", señala el tiempo de gestación de Jesús por Su Madre. Esta palabra es descompuesta en "fa" y "ctus". Pues bien, el fonema "fa" es cantado sobre la vocal "a" en, quizá, uno de los más largos melismas de la historia de la música. Uno de los más extensos Goce de la Madre jamás escrito. Éste se interrumpe al sonar el padre en la consonante "c" de "ctus".
Podemos gozar como melómanos en el punto en que la belleza nos hace barrera velando el objeto y separando al sujeto de padecer la demanda de perfección fálica de la madre.
Hay una independencia notable entre la letra poética y la música propia del canto. En principio, como dice Borges, (porque sigue diciendo)... "Estoy seguro de que lo mas importante no es la metáfora ni el argumento (de un poema), sino la cadencia de una frase". Cita un verso de Lugones:
"El jardín con sus íntimos retirosDará a tu alado ensueño fácil jaula".
Borges subraya que no es el sentido del poema lo importante sino la música de la frase "fácil jaula".
El goce de la música y el canto, por supuesto, están más allá del muro del lenguaje.
La música y el canto carecen de sentido; o mejor dicho, cualquiera puede ser el sentido; y esto es lo que hace de la música el remanido lenguaje universal.
Por supuesto que no está referido a la difusión del sistema de escritura, a su notación, sino más bien al goce que produce, que no tiene patria ni credo. Si embargo, el goce tampoco puede compartirse porque ¿Quién podría decir que su goce fue semejante al de aquel otro si no hay palabras que puedan precisarlo?. Sólo podemos deshacernos en expresiones vagas de satisfacción o crítica. La "relación Estética" no existe.
Pero entonces ¿Qué nos hace gozar de la música?. ¿no tiene que ver acaso con lo que llamamos "fraseo musical"?.
Las "indicaciones de fraseo" son las referencias a las que se ajusta el Goce: ligaduras, cesuras articulaciones, respiración, silencios, en los que se presentifica el silencio pulsional.
¿No es este fraseo lo que nos hace gozar?.
La escritura fue en principio consonántica; carecía de vocales que fueron introducidas por los griegos.
No es posible cantar solo consonantes, la misma pronunciación de cualquier consonante requiere de vocales. No hay canto consonántico. Sería incantable. Sí existe el canto predominantemente vocálico; el canturreo, por ejemplo; aunque siempre acompañado de una consonante. El "la, la, la".
El canto de una vocal, la vocalización, de manera sostenida es lo que se llama melisma que quiere decir "canto".
¿No nos enseña el canto lo que fue el paraíso perdido por la vocalización primera?. ¿No es el placer melismático la representación del irrepresentable goce que habría sido?.
Que habría sido si no hubiese intervenido un padre.
El canto, el melisma vocálico, se interrumpe y esta interrupción es oficio de la función paterna. La intromisión de un consonante que sigue a la vocal interrumpe el canto.
¿No nos muestra este corte consonántico, en su imagen acústica la prohibición del goce vocálico incestuoso?.
En la imagen acústica del placer vocálico y su interrupción podemos reconocer la matriz originaria del canto. El Incesto y su Prohibición. Correlativa del habla es, sin embargo, portadora de un placer que no proviene de ninguna escritura paterna. En este sentido no es sintomática.
La escritura, la notación musical, es una cuestión diferente al Goce Estético de la música que no cesa de no escribirse. Si no fuese porque cesa de no escribirse. A veces...
Resultado de la Pulsión, el Goce Estético pierde, sin embargo, el efecto de su sexualización, no produciendo por ello goce sexual alguno. Los vaivenes del cuerpo olvidado reaparecen, meciéndonos, con movimientos que son más propios de la cuna que del coito.
La letra de la música no es importante para la música más que para ofrecer los puntos melismáticos y su interrupción. Por el contrario la música inventa un modo de "decir" la palabra. Es impregnada de un goce que transforma el sentido de la misma. No se trata de un nuevo sentido, sino de un goce que no es sin ella; se trata de un goce suplementario. Abierto a cualquier sentido e imposible de acorralar con escritura alguna que no sea la propia. Cada uno frasea como le place. Por ello en el canto de muchos, el canto coral, es necesario que el modo de fraseo sea elegido por el director quien lo hará según complejas marcas que dependen del compositor, la época, y su propio deseo, que harán a lo que se llama interpretación.
En rigor de verdad la música ya es interpretación. Interpretación de una contienda.
El cierre de esta interpretación depende de cómo el que escucha, tiene representado su propio "canto". El "me transporta". El "dejarse llevar" por la música. ¿Adónde?. Al vacío, de donde será rescatado por la próxima frase musical. Se tratan de las vicisitudes de su propia sublimación.
Es decir goza de la sublimación que escucha según su propia sublimación. Esto hace que el goce del canto sea singular.
Una sublimación que escucha y lee otra sublimación. Cada uno lee la sublimación que percibe con su propia sublimación escrita en el Inconsciente, que evoca en nosotros la imagen de cómo fue nuestra manera de resolver la beligerancia de los primeros hechos impresos en el fantasma. En última instancia de cómo pudimos rodear un vacío.
Diferente del Goce Femenino, el Goce de Cantar no conduce al orgasmo, si bien su raíz es sexual. Es diferente del Goce Místico en el que predomina la importancia del nombre. Nombre que se abandona en el orgasmo femenino.
En la Sublimación la pulsión en vez de volverse sobre el cuerpo y erotizarlo lo hace sobre la obra. El "cuerpo" de la obra no es un cuerpo erógeno. Por el contrario, es un cuerpo vacío que es el cuerpo olvidado como consecuencia de la represión primaria.
El nombre en la obra es la firma del autor, el que la ha hecho. Se trata, también, como en los goces anteriores de una Supleción; como se dice de un suplemento de un diario. No agrega nada ni remplaza. Tiene otro carácter.
El autor que firma su obra con el patronímico lo desdobla haciendo de éste un nombre nuevo que ya no es del padre sino propio. Se forja un nombre.
Tal es lo ocurrido con Juan Sebastián Bach. Familia de mas de trescientos músicos, supo hacer que su nombre perdure trescientos años y continúe.
Bach firmaba sus obras con el trazo de su pluma; pero también haciendo música de su propio nombre sirviéndose de la suma de los números de las letras de su apellido = 14. Según la tradición cabalística. El Coro 63 bis de La Pasión Según San Mateo lleva su firma cuando los bajos cantan: "Verdaderamente Éste es El Hijo de Dios". 14 notas. No es casualidad dado el predominio del número 14 en su vida.
También hace música con las notas que sus letras significan en el alfabeto musical alemán: Si bemol, La, do, Si.
Su última fuga, la fuga B.A.C.H. del Arte de la fuga es su última obra. Murió mientras la estaba componiendo. ¿Este retorno de la imagen musical a la primera imagen musical del cuerpo, no ausenta al sujeto de su obra, reuniéndolo con la Pulsión de Muerte?. Esta autoreferencia a su propio origen es... Nada.

domingo, 23 de agosto de 2009

El artificio

Por Emanuel Donati
Al ser bufoneado por haber pedido alguna manifestación artística a gente conocida he decidido redactar el siguiente descargo. Ante mi humilde ofrecimiento de un espacio para publicar cualquier tipo de expresión de arte me contestaron sí me era de utilidad alguna foto de Bochini. Insisto nubladamente ante este peculiar personaje oriundo de una localidad en la que reina un mutilado animal, pero percibo muecas. Tras un breve período de hegeliana reflexión pongo sobre la mesa la sangre que es la tinta y el papel que es piel de esta creación.
Desdichando el dicho de este personaje pude hacer un trabajo de oírlo, pensarlo y re flexionarlo.
El fútbol es arte. Lo es por ser hijo de una cultura; lo es por ser el gol un momento de éxtasis emocional comparable a cualquier fotografía que refleja casi la perfección natural; lo es porque cada gambeta dibuja en el césped una pincelada de vértigo; lo es porque la técnica es imprescindible en el buen trabajo; lo es porque el fútbol se juega por uno y para otros…Lo es porque el roce de la pelota en la red es comparable a la caricia de la tinta sobre el papel.
El arte de hacer fútbol, es un oficio que nos obliga a tener en consideración al semejante para poder progresar individualmente. Es un ofició cuya principal herramienta es una pelota de cuero y caucho, pero que no cualquiera puede manejar. Ésta debe ser respetada, bien tratada y ante todo bien cobijada.
La crianza de un niño se ve reflejada en toda declaración artística de este como sujeto, tal es así que nuestro fútbol de hoy padece los malestares de toda sociedad capitalista y consumista. Hoy compramos un artificio, mezcla de arte, oficio y toda una serie de ficciones sin las cuales pareciera que el fútbol no sirve.
El botín de este, la casaca del otro, la velocidad de aquel pero la pegada del europeo, la supermodelo y el coche, los euros y los petrodólares.
¿Volverá la pelota a ser la protagonista de esta historia? ¿O preferimos vivir sabiendo que por lo que rompemos nuestras cuerdas vocales no es más que otra gran mentira sin la cual no podemos gozar?
Como arte, el fútbol sostiene la pasión del hombre, no lo ensuciemos con promesas hedonísticas, que es más complicado solucionar una miopía de grande que cuando uno es pequeño.